09 de Febrero de 2012

Como Superwoman

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Hoy mi marido viajaba a Barcelona por lo que he tenido que llevar al peque a la guardería una hora antes. Al salir me he encontrado con una madre que me ha dicho “Da pena dejarlos tan temprano pero, ¿qué más opciones hay? Aún  tengo que coger el metro e irme a trabajar a la otra punta de Madrid. Por la tarde mi marido recogerá a la peque de la guardería y yo iré a por el mayor al colegio. A veces parezco Superwoman volando de un lado a otro”.

 

Me ha hecho pensar. Superwoman. ¿Qué otras opciones quedan? Y hago esta reflexión desde mi situación privilegiada por contar con un marido totalmente implicado en la causa y trabajar en una empresa que me permite adaptar mi horario al de la guardería.

 

No se si el término "Superwoman" es el más adecuado pero la verdad es que compaginar el trabajo con el cuidado de un bebé, hace que termines comportándote como una heroína de película, de esas que al final, no le queda más remedio que salvar al mundo sola y sin ayudas.

 

Sin ayudas, porque alguien ha decidido que no es necesario el cheque bebé. Imagino que ese alguien ya no se acuerda lo que cuestan la cuna, el carrito, la sillita para el coche, la bañerita, los pañales, el cambiador, etc. porque sino seguro que se lo habría pensado dos veces antes de tomar esa decisión.

 

Sola, porque te pasas el día “volando” solitaria de la guardería al trabajo, del trabajo al mercado, del mercado a la guardería, de la guardería al parque, del parque a la farmacia y de la farmacia, con suerte, a casa. Y cuando llegas allí, te encuentras a solas con la ropa de la plancha, el lavaplatos sin sacar, la lavadora sin tender, la comida sin hacer.... Es en ese momento, cuando acuesto al peque y me enfrento al "todo por hacer doméstico" cuando tomo conciencia de que de heroína nada. Ellas siempre logran acabar con el malo y yo, nunca logro acabar con el montón ropa para planchar.

 

Por Cristina Gómez