2012 comienza con crisis propia, porque la económica no cuenta, que esa la tenemos ya hace unos añitos. Esta vez los causantes no han sido pepinos, ni ladrillos, ni virus de la gripe. Esta vez han sido unos guiñoles!!!!.
Un programa de humor de la televisión francesa acusa al deporte español de dopaje y malas artes y tenemos una crisis montada. Como si no tuviéramos suficientes ya.
Los guiñoles franceses han abierto informativos de todas las cadenas, han ocupado portadas de periódicos, tertulias, charlas de bar y conversaciones en el trabajo. Bueno, y las redes sociales han echado humo. Bastaba echar un vistazo a las fotos publicadas en Facebook vanagloriándose de lo “español” y ver como #guiñoles se convertía en trendic topic en Twitter. Hasta el Rey (harto seguro de que antes fuera trendic topic su yerno Urdangarín) se ha pronunciado. Le dice a Rafa Nadal: “Estos de los guiñoles son tontos”. Y, como se dice en Madrid, “se queda tan pichi”, ignorando las posibles consecuencias de sus palabras (debe de haber olvidado ya el famoso “¿por qué no te callas?").
La última ha sido que el óptico francés Alain Affleou ha decido retirar la publicidad de la cadena donde se emiten los guiñoles argumentando la falta de sensibilidad mostrada hacia los deportistas españoles. Vamos, que como otros anunciantes sigan su ejemplo les pasa como a “La noria”, aunque me da a mí que el carácter francés no es como el español.
En mi humilde opinión, creo que esto se nos ha ido un poco de las manos. De acuerdo que no es justo ni responsable tachar al deporte español de “tramposo” y acusar de dopaje a cualquier español que gane a un francés en una competición deportiva (aunque son muchas las victorias españolas y eso duele), pero de ahí a convertirlo en una crisis …
Hay que recordar que es un programa de humor hecho por y para franceses. No es una crítica del Gobierno ni de la sociedad francesa al deporte español. Si nos ponemos a pensar y analizar los programas de humor españoles y nos retrotraemos a los años en los que Sarkozy comenzaba su historia de amor con la Bruni o daba una conferencia con Obama (quién no recuerda ese cajón para estar a la altura del Presidente de Estados Unidos) también encontraremos ejemplos que podrían haber causado una crisis.
Quizá lo que ha ocurrido es que la situación económica actual en nuestro país es tan grave que preferimos ocuparnos y preocuparnos por asuntos menos relevantes que nos hagan olvidar por unos días lo que realmente es importante.